Catherine Russell emociona en León: jazz con memoria en el Auditorio

Catherine Russell conquistó el Auditorio Ciudad de León. León 24 Horas.
Catherine Russell en el Auditorio Ciudad de León. León 24 Horas.
Catherine Russell en el Auditorio Ciudad de León. León 24 Horas.
Catherine Russell en el Auditorio Ciudad de León. León 24 Horas.
Catherine Russell en el Auditorio Ciudad de León. León 24 Horas.
Catherine Russell en el Auditorio Ciudad de León. León 24 Horas.
Catherine Russell en el Auditorio Ciudad de León. León 24 Horas.
Catherine Russell en el Auditorio Ciudad de León. León 24 Horas.

A las ocho en punto, el Auditorio Ciudad de León respiró hondo y se hizo pequeño, casi como si quisiera acercarse un poco más al escenario. Un escenario sin adornos, con los instrumentos y una luz azulada sobre ellos. Catherine Russell salió cubierta de brillos, millones parecía, pequeña, serena, casi frágil. Bastaron unos compases para que su voz, potente y limpia, llenara el espacio y quedara claro que la noche iba de memoria y de casa.

Canciones desde un armario

La cantante sumó a su repertorio canciones de 1939 rescatadas de grabaciones de su padre, Luis Russell, encontradas en el armario de su madre, la también música Carline Ray. Piezas traídas a nuestro tiempo con el cuidado de quien rescata una herencia, no solo familiar, sino del jazz en sí mismo. Cantó muchos de sus éxitos, como “Did I Remember”, y la canción que su padre compuso a su lugar de origen en Panamá: “Bocas del Toro”.

León, en la voz del público

El público, un Auditorio de León casi al completo, respondió con silencio atento y algún intento de palmas, con más acierto en unos momentos que en otros. Hubo un instante muy nuestro que selló la noche: Catherine confesó que quería cantar “alguna canción de León”, pero que no se sabía ninguna, y el patio de butacas le regaló a coro el Himno de León. Russell sonrió, escuchó, marcó el pulso con la cabeza y prometió aprenderlo para la próxima vez que vuelva a la ciudad. Mientras tanto, le cantó a otra ciudad que ama con “Goin’ Back to New Orleans”, no sin algún guiño a León entre su letra.

El concierto culminó con una ovación larga, de pie, agradecida. Después, sin prisa, la artista salió al vestíbulo: firmas de discos, fotos, saludos, un “gracias” tras otro. Quien quiso se llevó un autógrafo, todos, la sensación de haber asistido a un concierto sencillo y precioso: una voz que trae historia viva del jazz y la comparte.

Anoche Catherine Russell no solo brilló (literal y metafóricamente) recordó y nos hizo recordar. Dejó una promesa: aprender el himno de León, y una certeza: cuando el jazz se canta desde casa, aunque venga de 1939 o de un armario, siempre encuentra su lugar.

Aquí la estaremos esperando.