La DGT impone una ITV a las balizas V-16 y alerta de posibles retiradas

La Dirección General de Tráfico ha reforzado el control sobre las balizas V-16 conectadas, los dispositivos que ya han sustituido definitivamente a los tradicionales triángulos de emergencia, con el objetivo de garantizar que los modelos que se comercializan mantienen los mismos estándares de calidad y conectividad que los que fueron certificados inicialmente.

Según recoge el nuevo escrito directriz publicado por el organismo, los fabricantes e importadores de balizas V-16 deberán someterse a verificaciones periódicas obligatorias que acrediten que la producción en serie sigue cumpliendo los requisitos técnicos y de conexión con la plataforma DGT 3.0. En caso contrario, la DGT podrá retirar la certificación del producto e incluso ordenar su retirada del mercado.

Verificaciones obligatorias: cada dos años y alternando inspección y documentos

Estas comprobaciones se realizarán, como máximo, cada dos años y de forma alterna: unas serán presenciales, con inspecciones en fábricas o instalaciones de producción, y otras documentales, mediante el análisis de informes, ensayos y muestras. La primera verificación deberá llevarse a cabo en el plazo máximo de un año desde que el modelo obtuvo la certificación V-16.

Qué mira la DGT: conexión con DGT 3.0 y envío correcto de la localización

El control afecta tanto a la calidad del sistema de fabricación como a aspectos clave del funcionamiento del dispositivo. Entre ellos la conectividad con la red de telecomunicaciones y el envío correcto de la señal de localización a la plataforma de vehículo conectado de la DGT. Estos elementos son considerados críticos para la seguridad vial, ya que permiten avisar a otros conductores y a los servicios de tráfico de la presencia de un vehículo detenido en la calzada.

La normativa también establece obligaciones claras para los fabricantes. Estos deberán conservar durante al menos trece años toda la documentación técnica de cada modelo, garantizar la trazabilidad de las balizas producidas y colaborar con las autoridades en caso de inspección o reclamación.

Si no cumplen: retirada de certificación y posible salida del mercado

En los supuestos de incumplimiento grave o reiterado, la DGT podrá retirar la certificación V-16, sacar el producto del listado oficial de dispositivos homologados e iniciar medidas de retirada del mercado, además de aplicar el régimen sancionador previsto en la legislación de tráfico, industria y defensa de los consumidores.

Con este nuevo marco de control, Tráfico busca evitar que lleguen al mercado dispositivos que no cumplan de forma continuada los requisitos exigidos y reforzar la confianza de los conductores ante la próxima implantación obligatoria de las balizas V-16 conectadas.