‘León Sub’ abandera la limpieza de los fondos marinos en el norte de España

  • La Red de Vigilantes Marinos coordinará el fin de semana del 6 y 7 de junio una gran movilización nacional para retirar residuos

El próximo fin de semana, los días 6 y 7 de junio, el club leonés León Sub asumirá un papel protagonista en la gran campaña nacional de limpieza de fondos marinos, playas y entornos fluviales organizada por la Red de Vigilantes Marinos.

Los buceadores de León capitanearán la intervención subacuática en la Playa de Rebolleres, en Candás, programada para el domingo 7 de junio a las 11:00 horas. Su labor consistirá en sumergirse en los fondos someros para retirar plásticos, latas, vidrios y artes de pesca abandonados que ponen en riesgo la fauna y los ecosistemas marinos antes del inicio de la temporada de verano.

Esta gran movilización masiva se enmarca en la campaña "1m² contra la Basuraleza" del Proyecto LIBERA (coordinado por SEO/BirdLife y Ecoembes) y se desarrollará simultáneamente en más de 30 enclaves de toda España.

Ciencia ciudadana y un doble fin solidario

Fieles al protocolo científico de la Red de Vigilantes Marinos, todos los residuos recuperados por los buceadores de León serán pesados, clasificados y registrados a través de la aplicación móvil MARNOBA. Estos datos llegarán directamente a la base de datos del Ministerio para la Transición Ecológica con el fin de ayudar a la comunidad científica a diagnosticar el origen de la contaminación y proponer soluciones definitivas.

Además, gracias al acuerdo de la Red con Nueva Pescanova y la Federación Española de Bancos de Alimentos (FESBAL), el esfuerzo físico de los submarinistas leoneses tendrá una repercusión directa en los hogares que más lo necesitan: cada kilo de basura que saquen del mar se transformará en un kilo de comida para familias en situación de vulnerabilidad.

Redes con historia

Para llevar a cabo su tarea en Candás, los integrantes de León Sub utilizarán unas bolsas de malla muy especiales. Se trata de herramientas de recolección confeccionadas artesanalmente por mujeres rederas a partir de antiguas redes de pesca perdidas o abandonadas que previamente fueron recuperadas del océano. De este modo, los voluntarios cierran el círculo de la sostenibilidad utilizando los propios desechos marinos reciclados para seguir limpiando el entorno.