La verdad judicial y lo que nunca sabremos sobre Pedro Muñoz, seis años después de la última paliza a Raquel
- El expolítico berciano, que durante décadas acumuló poder tras pasar por seis partidos, está en prisión con dos condenas: la primera, de 16 años y 11 meses, por intentar matar a su segunda exmujer el 27 de mayo de 2020 en Toreno
- La segunda condena (aún no firme), a él y a sus dos hijos , de 15 meses por alzamiento de bienes: quiso descapitalizarse para no pagar la indemnización a la víctima: 1,5 millones de euros
- Raquel Díaz advierte que saldrán a la luz "muchas sombras y nombres de quienes tanto le ayudaron"
/actualidad/matarte-no-es-lo-peor-que-te-pueden-hacer-la-vida-de-la-abogada-leonesa-raquel-diaz-tras-la-violencia-extrema/20260527093055199633.html
27 de mayo. Hoy se cumplen 6 años desde que Pedro Muñoz, un concejal del Ayuntamiento de Ponferrada que llevaba décadas acumulando poder político, arrojó a su mujer desde la terraza en la casa familiar de Toreno y bajó después a molerla a palos.
Ella, Raquel Díaz, era hasta esa fecha la número 2 de un partido que se olvidó de ella, y era abogada, y formaba parte del turno de oficio de violencia de género en El Bierzo, aunque ninguno de sus colegas quiso hacerse cargo de su caso cuando milagrosamente sobrevivió y quiso sentar en el banquillo a su agresor.
Raquel sobrevivió a aquella última paliza de Muñoz ("las hubo desde que nos conocimos"), y su calvario judicial y personal continúa seis años después, con unas condiciones vitales que habría que conocer para poder comprender hasta dónde llega la lacra de la violencia de género, que no sólo siega vidas. ¿Se acuerda alguien de las supervivientes?
Tras su paso por varios hospitales y una larga lista de residencias geriátricas y psiquiátricas, hoy vive en un centro "mucho mejor que los anteriores", pero aún sueña con vivir entre personas de su edad "y sin la sensación de que la presa soy yo".
"Estuve en un centro maravilloso en el que me sentía viva y era feliz, pero era temporal, ojalá un día me den plaza en un lugar así, donde pueda seguir recuperándome pero también vivir".
En su espantosa historia de terror y mutismos hay incógnitas que a ella le gustaría esclarecer. Más allá de la verdad judicial, Raquel Díaz quiere conocer "de verdad" hasta dónde llegaba el poder de su ex y por qué en el juicio que lo juzgó por la última agresión no se supo todo lo que ocurrió aquella tarde...
1. ¿Estuvo Muñoz en Santo Tomás esa tarde?
La pareja vivía en Santo Tomás de las Ollas, en la parte alta de Ponferrada. Habían pasado el confinamiento en la finca de Toreno, y cuando ocurrieron los hechos (27/5/2020) seguían instalados allí. Mientras Raquel estuvo en coma, la investigación policial llegó a barajar la posibilidad de que la brutal paliza hubiera tenido lugar en Santo Tomás y que él la hubiera desplazado después a Toreno, y más al saber que una vecina de Santo Tomás declaró haber visto a Muñoz salir de allí "a gran velocidad" hacia las 21 horas de ese día.
Ambas viviendas están a alrededor de media hora en coche. ¿Pudo ocurrir todo en Toreno por la tarde, dar él a Raquel por muerta, desplazarse a Santo Tomás a "algo" y regresar a Toreno, desde donde a las 23:13 avisó al 112 que su mujer acababa de sufrir "un accidente"?
La vecina que declaró haberlo visto en Santo Tomás fue denunciada por Muñoz por falso testimonio, aunque la denuncia no prosperó al llegar a la Audiencia Provincial. La misma vecina, M.J.P., contó a la Guardia Civil que también le vio entrar el día 28, y que encontró en el tendal un pantalón de Muñoz y una camisa con restos de sangre en la manga izquierda. ¿Era la camisa que vestía el día de la agresión? ¿La llevó él a Santo Tomás, la lavó (mal) y la colgó en el tendedero común del edificio? ¿Puede que fuera a Santo Tomás a asearse y deshacerse de algunas cosas? Nadie preguntó a Muñoz sobre ninguna de estas cuestiones en el juicio. Tampoco a la vecina sobre esa ropa que halló tendida. Y un inquietante detalle más: el Ministerio Fiscal no pidió que la vecina fuera al juicio a declarar, como había hecho en la instrucción del sumario. La acusación particular de Raquel (el letrado Felipe Patiño) sí pidió incluir esa prueba, que fue aceptada por el tribunal.
La localización del móvil de Muñoz lo situó toda esa tarde en Toreno. Además, desde su móvil se hicieron numerosas llamadas. ¿Pudo desplazarse y no llevar su teléfono encima?
2. Sangre de Raquel en Santo Tomás: ¿de cuándo?
El 17 de junio de 2020 se practicó una inspección ocular en la vivienda de Santo Tomás. Muñoz ya estaba en prisión, aunque la misma vecina que encontró la ropa en el tendal y que dijo verle allí esa semana aseguró haber visto a un chico y una chica de pelo largo sacar muchos objetos de la vivienda. ¿Qué llevaban en las numerosas bolsas que vio sacar y cargar en una furgoneta? Nadie preguntó sobre ello en el juicio.
¿Qué encontró la Policía Judicial en aquella inspección? Tras la inspección con reactivos para detección de sangre, se observaron manchas luminiscentes en varias zonas: sábanas, pared, una colcha, zapatos... La sangre era de Raquel, como también lo era la sangre aparecida en una toalla blanca hallada dentro de un mueble del cuarto de baño. Si era sangre de Raquel, ¿de cuándo era? ¿Pudieron ser restos de sangre de Raquel del día de los hechos de Toreno? ¿Pudo alguien colocar esa toalla allí para "despistar" a los investigadores?
Ha contado después Raquel que la toalla en cuestión (blanca y con las iniciales de Muñoz bordadas en azul) se la regaló ella, "porque le gustaba tener toallas exclusivamente para él, y más si llevaban sus iniciales".
Ese mismo día, el de la inspección de Toreno, se pidió al hijo de Muñoz que entregara el vehículo de su padre. ¿Por qué se tardó 17 días en inspeccionar su interior? No se encontraron en el vehículo indicios de interés para la investigación.
3. Los cinco días en libertad de Muñoz
Una duda que cabrea a la víctima: ¿Por qué se tardó tanto en detener a Pedro Muñoz? Si los hechos ocurrieron el 27 de mayo y el 28 de mayo una doctora de León ya sospechó que la supuesta "caída accidental" de Raquel podía tratarse de un episodio de violencia de género, ¿quién -y por qué- decidió que Muñoz siguiera en libertad hasta el 1 de junio, cinco días después de los hechos?
Y lo más importante: como nadie ordenó precintar ninguna de las dos viviendas de la pareja, ¿qué hicieron y deshicieron en los dos escenarios durante cinco días? Buena parte del material informático de Raquel (portátiles, discos duros, pen drives, etc.) le fueron devueltos estropeados, sin los documentos, fotografías y vídeos que contenían.
4. ¿Pudo alguien ayudar a Muñoz y deshacerse de indicios importantes?
Las declaraciones de los hijos de Pedro Muñoz en la instrucción dejaron claro que ambos le ayudaron a "reordenar" la vivienda de Toreno. El hijo reconoció que se instaló allí "hasta que me quitaron el coche de mi padre". La vecina de Santo Tomás dijo haber visto por la mirilla a una pareja sacar bolsas, enseres y hasta muebles de madrugada. ¿Qué había en esas bolsas? ¿Se pudieron eliminar indicios importantes para la investigación?
La mujer del guardés de Toreno reconoció durante la investigación del caso haber fregado la escena donde fue trasladado Raquel. ¿Se limpiaron más zonas?
5. ¿Por qué todos los partidos guardaron silencio?
Ningún representante político de ningún partido fue llamado a declarar en el juicio, y llamó poderosamente la atención el clamoroso silencio que todas las instituciones y formaciones políticas mantuvieron en estos años respecto al caso Muñoz, más aún cuando el acusado era concejal del Ayuntamiento de Ponferrada (en 2020 su partido cogobernaba el Consistorio con PSOE y Podemos) y la víctima también había pertenecido a CB. "La presunción de inocencia está muy bien como excusa, ¿pero qué pasa con mi declaración? ¿Había que creerle a él e ignorar todo lo que yo conté al juez?", se pregunta Raquel Díaz.
Cuando sucedieron los hechos en Toreno se produjo un silencio sepulcral en los medios de comunicación leoneses. Los políticos apelaron a la presunción de inocencia del acusado para mantenerse callados. Hicieron manifestaciones públicas sólo cuando la sentencia condenatoria al agresor fue firme. Entonces sí: algunos hasta dijeron que se avergonzaban de haber compartido espacio político con Muñoz.
6. La extraña actuación de la Policía Local cuando Raquel pidió auxilio en 2018
No se aclaró en el juicio pero Raquel confía en que pronto se llegue a saber por qué no fue auxiliada cuando llamó desesperada al 112 el 13 de marzo de 2018. Ella y su abogado trabajan para esclarecer la omisión del deber de socorro por parte de la Policía Local de Ponferrada, que nunca se desplazó hasta la vivienda de Raquel ni ha dado explicaciones convincentes sobre la cadena de fallos que se produjo aquella noche. Para el intendente Pereira, "la actuación fue impecable", aunque en su declaración en la vista oral reconoció que era "evidente que se produjeron fallos".
7. ¿Por qué ningún colega abogado apoyó a Raquel?
Llama también la atención en este caso que ninguno de los colegas abogados de Raquel en Ponferrada se hiciera cargo de su caso. Llama la atención porque ella era abogada y era además la secretaria de la delegación del Colegio de abogados de León en Ponferrada.
Tiempo después consiguió que un abogado de Ponferrada y viejo amigo suyo se hiciera cargo del caso, aunque ella lamenta que "jamás me visitó en tres años", uno de los motivos por los que Raquel perdió la confianza en su compañero y decidió contratar a un letrado de fuera de la zona, el gallego Felipe Patiño. "Me ha salvado la vida", dice ella, "a saber qué hubiera pasado si no llego a tener un abogado honrado y tan profesional".
8. La estrategia de la defensa
Otra de las cuestiones que no llegaremos a saber nunca (salvo que al acusado le dé por escribir un libro contando los detalles pormenorizadamente, como teme Raquel) es cuál era la estrategia de defensa de los letrados de Pedro Muñoz, Ana Isabel López y Pedro Quintana, que durante el juicio parecían más empeñados en desacreditar a Raquel con acusaciones varias (celos, irascibilidad, control...) que en mantener algún tipo de línea de defensa.
No impugnaron ningún testimonio, ni ninguna prueba, ni ofrecieron ninguna propuesta alternativa sobre los hechos que se le imputaban a su cliente.
Su mayor esfuerzo fue lograr que un forense de Valladolid firmara un informe de 70 páginas que concluía que Raquel "tiene amnesia" (!), que había sufrido "una precipitación complicada" y que los restos de ADN de Muñoz hallados bajo las uñas de Raquel estaban allí "porque estaban casados y convivían". El forense en cuestión, Aitor Curiel, no examinó nunca a Raquel Díaz, y basó sus hipótesis en los vídeos de la instrucción y en los hechos que le relató el acusado, su cliente. ¿Cuánto cobró Curiel por rubricar semejantes afirmaciones? No llegó a saberse.
9. ¿Dieron todos por muerta a Raquel?
A juzgar por las declaraciones de muchos testigos, especialmente durante la instrucción, podría pensarse que la mayoría del entorno de Raquel la dio por muerta. Quizá creyeron que nunca despertaría del coma ni recordaría lo ocurrido. Si no, no se entienden las primeras declaraciones de Muñoz, de sus hijos, del jefe de la Policía Local, del notario -ya fallecido- que ayudó a Muñoz a varias gestiones, o de otro vecino de la pareja.
10. La inquietante declaración de la primera exmujer
Contó Raquel Díaz que Muñoz estuvo casado con su anterior mujer durante 40 años. Y que ella, su ex, llamó a su hija para que fuera a casa el día del 40º aniversario, fecha que aprovechó para pedirle el divorcio por temor a una mala reacción de él.
Una de las declaraciones más inquietantes del juicio la protagonizó la primera mujer de Muñoz, B.B., que a la pregunta de si había sufrido alguna vez malos tratos por parte de su ex sólo alcanzó a decir: "No, que yo sea consciente".
En el 112 no consta ninguna intervención en el domicilio de esta mujer. Tampoco constan intervenciones en el domicilio donde vivía Raquel en 2018, y ella sí llego a pedir ayuda, como quedó acreditado en la llamada desesperada de aquella noche del 13 de marzo.
Con todo, Raquel sigue confiando en la justicia. "Saldrán a la luz muchas sombras y nombres de quienes tanto ayudaron a mi agresor".
/sucesos/pedro-munoz-el-cacique-de-las-seis-chaquetas-politicas-condenado-por-intentar-matar-a-raquel-fotos/20250709181418142424.html