Sara García defiende la creatividad y la colaboración como motores de la ciencia en el Foro de la Cultura
- La astronauta leonesa participa junto a Juan Antonio Bayona en el diálogo titulado ‘Ciencia y ficción: dos caras, una realidad’
La doctora en Biología Molecular y astronauta de reserva de la ESA, Sara García, ha reivindicado el papel fundamental de la creatividad y el trabajo colectivo en el avance científico durante un encuentro en Valladolid este viernes. En el marco del IX Foro de la Cultura, la científica leonesa compartió escenario con el cineasta Juan Antonio Bayona en el diálogo titulado ‘Ciencia y ficción: dos caras, una realidad’.
Durante su intervención en el Centro Cultural Miguel Delibes, García incidió en que la ciencia no puede limitarse a ser una "mera repetición". Para la leonesa, la creatividad es el "punto que marca la diferencia" y el impulso necesario para alcanzar nuevos descubrimientos antes de ser refutados con datos sólidos.
García defendió que la ficción actúa como una herramienta esencial para conectar con la sociedad, transformando conceptos abstractos en relatos sencillos capaces de interpelar al público y despertar una curiosidad que venza a la indiferencia.
Humanizar la ciencia: adiós al mito del "genio solitario"
Uno de los puntos clave del discurso de la biotecnóloga fue la desmitificación de la figura del científico. García subrayó que los grandes hitos no son obra de un "loco y solitario", sino el resultado de procesos lentos y colectivos, con avances basados en la colaboración entre profesionales. También basados en el error; dando importancia de las piezas que se adaptan tras muchos fallos previos. Y procesos humanos: una búsqueda compartida de la verdad que, aunque pierde "épica", gana en humanidad.
La perspectiva espacial y el valor de la infancia
La astronauta leonesa también hizo alusión al "efecto perspectiva" que experimentan quienes viajan al espacio, describiendo cómo ver la Tierra como una "canica azul" en la inmensidad del vacío cambia la mentalidad para centrarse en lo prioritario.
Finalmente, García hizo un llamamiento a favor de la libertad educativa, pidiendo que "no se encorsete el cerebro de los niños" y se permita que la infancia experimente y aprenda de las equivocaciones, un elemento que considera vital para el desarrollo vital y profesional.