Lo lograron: los hermanos Blanco Cebada conquistan la Copa Cordillera tras una brillante temporada
- Los jóvenes deportistas leoneses Pili y Chema Blanco Cebada, del Peñanevares Esquí Club, cierran el año proclamándose campeones de la Copa Cordillera de esquí alpino en sus respectivas categorías, U10 y U12
El esquí leonés tiene futuro y lleva los apellidos Blanco Cebada. Los hermanos Pili (2017) Chema (2014) han puesto el broche de oro a una temporada sobresaliente proclamándose vencedores de la Copa Cordillera de esquí alpino en categorías U10 y U12, respectivamente, tras completar con éxito todas las pruebas del circuito organizadas por las Federaciones de Deportes de Invierno de Cantabria (FCDI), Asturias (FDIPA) y Castilla y León (FDICyL).
La entrega de premios tuvo lugar el sábado, en la localidad asturiana de Pola de Lena, donde los pequeños recogían su trofeo y dorsales de líderes, además de un premio que les hacía particular ilusión: un par de esquís ganados con trabajo, constancia y dedicación.
La competición, organizada por las federaciones territoriales del norte peninsular, reunió durante toda la temporada a más de 120 deportistas de 14 clubes de la Cordillera Cantábrica y del Sistema Central. En ese escenario, los jóvenes esquiadores leoneses lograron consolidarse como dos de las grandes promesas del esquí alpino nacional.
Para Pili, esta temporada suponía su debut en competición oficial. Y lo hacía de manera inmejorable. La benjamina de la familia consiguió subir al podio desde las primeras pruebas del calendario y terminó proclamándose campeona de la Copa Cordillera U10, demostrando una enorme progresión y una sorprendente madurez deportiva pese a su corta edad.
Su hermano Chema, por su parte, firmó una campaña prácticamente perfecta. Tras haber sido subcampeón de la Copa Cordillera y campeón de Castilla y León de SL en categoría U10, este año dio un paso más al conquistar la clasificación general U12 con pleno de puntos, imponiéndose con autoridad en las diferentes pruebas del calendario.
Una temporada de desafíos cumplidos
El campeonato arrancó en enero en la estación cántabra de Alto Campóo, durante la celebración del II Trofeo Reinosa Forgings & Castings. Allí, Chema se proclamó campeón absoluto en GS y subcampeón en SL, mientras Pili debutaba con una plata y un bronce. Ambos hermanos ya dejaron claras sus intenciones, regresando a León como líderes provisionales de la Copa.
La segunda fase, celebrada en febrero en Fuentes de Invierno con motivo del Trofeo Ayuntamiento de Aller, confirmó el excelente estado de forma de los hermanos. Chema volvió a dominar imponiéndose en ambas modalidades, SL y GS, mientras Pili ampliaba su ventaja en la clasificación general tras lograr un oro y un bronce.
La temporada estuvo marcada también por las dificultades meteorológicas y la escasez de nieve, que obligaron a suspender en dos ocasiones los Campeonatos de Castilla y León de alevines previstos en San Isidro. Una circunstancia que impidió a los hermanos competir “en casa”, en la estación donde entrenan habitualmente.
Pese a ello, ambos mantuvieron su gran nivel competitivo en una de las citas más importantes del calendario nacional, la Audi Quattro Cup, integrada en el circuito promovido por la Real Federación Española de Deportes de Invierno (RFEDI). Disputada finalmente en Fuentes de Invierno en unas condiciones climatológicas muy exigentes, la prueba permitió a los hermanos ampliar aún más su ventaja al frente de la clasificación general y dejar sentenciada la Copa Cordillera para León.
Además, la victoria de Chema en esta competición vino acompañada de su primera esponsorización, recibiendo una ayuda de 1.000 euros en material técnico de esquí para continuar desarrollando su progresión deportiva. Y un nuevo patrocinio se confirmaba para ambos, de la mano de Head, al alzarse con el liderato de la copa.
Los resultados obtenidos esta temporada han tenido además una importante recompensa para el joven esquiador leonés, que recientemente ha conseguido una plaza en el centro de tecnificación de la Federación de Deportes de Invierno de Castilla y León tras superar las pruebas de acceso. Allí ya ha comenzado a preparar la próxima campaña, siendo el representante más joven del equipo.
Hacia nuevos retos deportivos
Ahora, tras una temporada inolvidable, los hermanos Blanco Cebada ya miran hacia nuevos retos deportivos. Además del esquí alpino, ambos compaginan actualmente su actividad con la Lucha Leonesa en el Club Bernesga, bajo la tutela de la campeona Miriam Marcos, y preparan también la próxima Copa de España de patinaje alpino, disciplina en la que Chema logró, en su debut el pasado año, una destacada medalla de bronce nacional, con su equipo, el Sani Roller.
Más allá de los resultados deportivos, la temporada deja también una historia de esfuerzo, compañerismo y pasión por el deporte. Los hermanos entrenan junto a sus compañeros del Peñanevares Esquí Club (PEC), de Puebla de Lillo, compartiendo viajes, entrenamientos y jornadas de competición bajo la dirección técnica de Noelia Quintana y Mauricio Zapico.
Durante los últimos años, la falta de nieve ha dificultado enormemente la preparación de los corredores de la Cordillera Cantábrica, obligados a entrenar en condiciones muy limitadas. “Han sido años muy complicados para entrenar, marcados por la escasez de nieve y temporadas con muy pocos días de esquí”, reconocía su padre, el también deportista leonés Chema Blanco, emocionado al ver a sus hijos recoger el dorsal de líderes de la Copa Cordillera el pasado sábado, en el acto organizado por la Federación de Deportes de Invierno del Principado de Asturias.
Sin embargo, la ilusión y el compromiso del equipo han permitido seguir creciendo y mantener viva la cantera del esquí leonés. Para Chema, los momentos más especiales de la temporada fueron los que marcaron nuevos retos: “el primer entrenamiento de palo largo con el PEC y la Audi, porque, aunque no hizo buen tiempo, me lo pasé genial”. Pili lo tiene también claro: “lo que más me gusta es divertirme con mis compañeros”. Porque, por encima de los resultados, ambos coinciden en lo verdaderamente importante: disfrutar juntos del camino.