La ULE alerta del “coste oculto” del cambio climático: quiebras agrarias y efecto dominó en el medio rural
El cambio climático no solo está recortando cosechas: también está empujando a muchas explotaciones al límite, con un impacto económico y social que se propaga en cadena por el medio rural. Esa es la advertencia que lanzan investigadores de la Universidad de León (ULE) en un estudio sobre el sur de Europa y, en especial, la región mediterránea, una de las más expuestas a fenómenos extremos.
El trabajo está firmado por Paula Castro Castro (profesora titular de Economía Financiera y Contabilidad), Borja Amor Tapia (profesor contratado doctor) y María Teresa Tascón Fernández (catedrática) de la ULE, junto con Iván Pastor Sanz (Universidad Internacional de La Rioja, UNIR). El artículo científico se ha publicado en la revista International Food and Agribusiness Management Review y ha contado con una pieza de divulgación en The Conversation.
Un “coste oculto” que amenaza la sostenibilidad
Los autores señalan que, más allá de la pérdida de rendimiento, existe un “coste oculto” que compromete la viabilidad de las explotaciones. En ese análisis, sostienen que “hay un patrón claro: las quiebras agrícolas están estrechamente vinculadas a fenómenos climáticos extremos”, como sequías prolongadas, olas de calor intensas o precipitaciones torrenciales, que erosionan los beneficios y elevan la volatilidad de los ingresos.
Efecto dominó: empleo, precios y crédito
La catedrática María Teresa Tascón subraya que el cambio climático es “también un riesgo económico y social de primer orden”, porque la quiebra de empresas agrícolas genera efectos en cadena. Por un lado, impacta en el empleo y el tejido empresarial en zonas rurales. Por otro, puede tensionar el sistema alimentario: menos producción local puede traducirse en precios más altos. Y, además, abre un frente financiero: el incremento del riesgo puede dificultar el acceso a crédito del sector primario, al cambiar la forma en la que bancos y aseguradoras valoran esas actividades.
Del huracán al Mediterráneo: cambiar el foco de la investigación
El estudio también pone el foco en un vacío: hasta ahora, gran parte de la investigación sobre riesgos financieros del cambio climático se había concentrado fuera de Europa, analizando sobre todo huracanes y tormentas. Los investigadores apuntan que, en el Mediterráneo, deben incorporarse al análisis fenómenos como incendios forestales o anomalías de temperatura, si se quiere una gestión realista del riesgo.
Qué piden: acción coordinada y adaptación “con urgencia”
Frente a este escenario, los autores reclaman una respuesta compartida: políticas agrarias con apoyos específicos ante riesgos climáticos, entidades financieras que introduzcan variables climáticas en la evaluación del crédito y una mirada social que asuma que la sostenibilidad del campo pasa por adaptaciones estructurales. Su aviso final es claro: ignorar el vínculo entre clima y quiebra empresarial pondría en riesgo no solo a miles de agricultores, sino también la estabilidad económica y alimentaria de la región.