Cristina Fanjul: "Victorino Alonso daba pesebre a cambio de silencio"
- La periodista ha coescrito 'Don Vito' junto al historiador Víctor del Reguero. El subtítulo da una idea de lo que ha significado el protagonista del libro en la minería española: 'Una historia de magia, política y carbón'. El empresario leonés Victorino Alonso ha sido -y es- un personaje tan enigmático como protegido. ¿Por qué?
- Este libro es el trabajo de investigación más amplio que se ha realizado sobre un personaje que sigue siendo todo un enigma a pesar de todas sus condenas, el empresario minero Victorino Alonso. ¿Por qué decidieron escribirlo?
- Se acababa de cerrar la mina de La Escondida, Victorino Alonso estaba a punto de ser sentenciado y la situación de declive en la provincia demostraba que la gran marea provocada por la minería hacía tiempo que nos había sumergido en la pobreza, tanto desde el punto de vista económico como social. Así que decidimos realizar una especie de 'road movie' en la que, a través de la figura del rey del carbón, pudiera explicarse el derrabe del noroeste.
- ¿Por qué cree que sigue siendo tan desconocido Victorino Alonso en León y en este país?
- Porque la gente prefiere siempre la ignorancia. Es más sencillo vivir con los ojos cerrados o pensar, como algunos, que fue un mal menor o, al menos, alguien que dilatara la caída de la economía. Victorino Alonso se valió de la cobardía, el miedo y la codicia, cuando no de la estulticia de la sociedad entera, para construirse una atalaya desde la que era casi imposible que nadie le tocara. Ha sabido mantener un perfil bajo a pesar de todo. A la gente en general es más fácil manipularla con el miedo a la incertidumbre. Somos, en cierto modo, una sociedad adolescente que prefiere que la tomen el pelo si puede ir tirando mientras tanto con un pequeño pesebre. Victorino Alonso daba pesebre a cambio de silencio.
- Quien lea el libro, ¿comprenderá un poco mejor qué ha ocurrido con la minería española, sus empresarios y las ayudas millonarias que percibieron?
- No todos los empresarios mineros son iguales, desde luego. El caso de Victorino Alonso es un paradigma. Pero sí, en realidad hemos logrado, creo, tejer el tapiz de la gran corrupción que la minería originó en la economía española, las coimas políticas, la pobreza de espíritu de la mayoría y la valentía de los que de verdad tuvieron la visión y la fortaleza de no formar parte de ese cártel vertical de ganancias.
- ¿Hablaron en algún momento con él para escribir el libro?
- No.
- ¿Se han puesto en contacto con ustedes él o su entorno tras la publicación del libro?
- No.
- ¿Qué le ha llamado más la atención de Victorino Alonso en su investigación?
- Su capacidad para pasar inadvertido y doblegar a quien se le opusiera. Tiene la extraña virtud de dejar cadáveres por el camino que luego no rechistan, de tener fieles incluso entre personas a las que ha humillado. Tiene resortes para enfrentarse al poder y sigue en la brecha, aunque muchos no sepan que se trata de él.
- ¿Cómo puede explicarse que uno de los hombres que más ayudas millonarias ha recibido se declare insolvente para no hacer frente al pago de indemnizaciones personales y profesionales?
- Poderoso caballero es don dinero y las amistades con él compradas.
- ¿Hay un cálculo aproximado de las ayudas que recibieron sus empresas del carbón?
- Eso es imposible de saber, pero los cálculos hablan de 1.700 millones.
- ¿Alonso sigue viviendo en León?
- No lo sé.
- El subtítulo del libro es esclarecedor. ¿Cuánto de mafia ha habido en la minería leonesa?
- Una economía que vive de subvenciones públicas es corrupta por naturaleza. La mafia surge cuando toda la sociedad vive de ello. Entonces, se crea una omertá que hace imposible que nadie denuncie a nadie porque todos creen que perderán si el negocio se viene abajo.
- En el accidente de Cerredo, uno de los supervivientes acaba de relatar que se extraía carbón ilegalmente, pero hasta sus compañeros niegan su relato…
- Hay que seguir viviendo, y para los pobres todo es demasiado caro. Respirar y hablar cuando estás a la intemperie es duro para los que no tienen red. La economía de las cuencas es territorio comanche. La clase política está dominada por la inanidad y la corrupción. La minería ha hecho sociedades rehenes de sí mismas, las ha encerrado en un laberinto del que es casi imposible salir. La minería mató la capacidad de generar una economía alternativa y generó la falsa idea de que la productividad no era necesaria para recibir un salario. Todos colaboraron: los empresarios, los políticos, los sindicatos. ¿Ha oído hablar a algún sindicato?
- En Asturias se ha publicado que hay mineros que siguen estando detrás de minas a través de testaferros. ¿Tienen constancia de si sigue haciéndose esto?
- Constancia, no, pero es una obviedad.
- ¿Los políticos y la justicia han protegido a empresarios como Victorino Alonso?
- Claro. ¿Por qué? Un ejemplo: Un consejo de ministros durante el Gobierno de José Luis Rodríguez Zapatero archivó un informe que exigía la devolución de cerca de 500 millones de euros recibidos de manera ilícita.
- ¿Qué papel ha jugado la prensa en la inmunidad de Alonso? ¿Se le ha protegido de alguna manera (o de muchas) en los medios de comunicación? ¿Se le ha temido?
- Desde luego. Los periodistas no somos inmaculados y las empresas, tampoco. Ahora bien, hubo medios de comunicación y periodistas que tuvieron la valentía de cumplir con su función social. Diario de León, desde luego.
- ¿Por qué creen que Alonso sigue siendo un personaje tan desconocido en la prensa nacional?
- Porque la clase política lo prefiere así. Hay una película titulada 'La jauría humana'. Un joven sale de la cárcel y llega a su pueblo. Todos tienen algo que esconder y él se convierte en la prueba de todos sus pecados. En la película acaba muerto. En la realidad, sigue en las sombras.
- ¿Queda mucho por contar en la historia de la minería leonesa? ¿Y sobre don Vito?
- Creo que la historia sigue escribiéndose...
- Y ahora, ¿trabaja usted en algún nuevo proyecto editorial?
- Sí, pero aún es pronto para decirlo.