Mauricio Peña se descuelga hoy la cámara tras más de 40 años de fotoperiodismo en León
- Uno de los compañeros más reconocidos de la prensa leonesa se jubila hoy después de dejar instantáneas para la historia
Hoy se jubila uno de sus pilares gráficos de la prensa leonesa, el gran Mauricio Peña. Después de una trayectoria profesional de más de cuatro décadas capturando la esencia de León a través de su objetivo, es hora de un descanso más que merecido.
Nacido en 1959, Mauricio comenzó su andadura en el mundo del periodismo en 1974, en el Diario de León, donde inicialmente se encargaba de la distribución. Pero su pasión por la imagen lo llevó a la fotografía en 1980, donde rápidamente destacó por su sensibilidad y su capacidad para narrar historias con una sola instantánea.
En 1986, se unió a La Crónica de León, y posteriormente, desde su fundación, formó parte del equipo de La Nueva Crónica. Durante todos estos años, su cámara ha sido testigo privilegiado de los acontecimientos más importantes de la ciudad y la provincia: desde la lucha minera, dejando para la posteridad imágenes icónicas de los desalojos de Riaño, hasta la vida cotidiana de sus gentes, pasando por eventos deportivos, culturales y políticos. Su archivo fotográfico es, sin duda, una parte fundamental de la memoria visual de León.
Su dedicación y profesionalismo lo han convertido en un referente, y su mirada única ha sabido capturar la belleza y la singularidad de León, difundiendo su historia, arte y patrimonio. No es de extrañar que el Ayuntamiento de León le haya concedido la Insignia de Oro de la Ciudad como reconocimiento a su brillante trayectoria. Sin olvidar el reconocimiento como Personaje Singular de la Semana Santa de la Cámara de Comercio, una distinción especialmente importante porque según él mismo comenta, su carrera comenzó con la Semana Santa y con la de este año ha terminado. Comentaba en su discurso, no sin antes reconocer que su sitio es detrás del objetivo y no ante un micrófono con los flashes hacia su persona.
Hoy, Mauricio Peña cuelga la cámara a nivel profesional, pero su legado perdurará en cada una de sus fotografías. Desde aquí, le deseamos un feliz y merecido descanso, lleno de nuevas experiencias y momentos para disfrutar sin la presión del siguiente disparo. Gracias por tu incansable trabajo y por regalarnos tantas imágenes imborrables de nuestra tierra.