Castaña de oro a Valle Folgueral en el Palacio de Canedo, que ya se ilumina por Navidad
- El neurocirujano Valle Folgueral, tras recibir el galardón anual de Prada a tope: “La riqueza no es sacar de la tierra, sino construir en ella”
El neurocirujano ponferradino José Manuel Valle Folgueral recibió anoche la XX Castaña de Oro de la Fundación Prada a Tope en el Palacio de Canedo. Fue el encargado de pulsar el botón del encendido navideño que marca el inicio de las fiestas de Navidad del Bierzo.
Las luces decorarán el Palacio hasta el mes de enero, y se compatibiliza con el árbol de botellas de Xamprada, que marca un nuevo récord al crecer casi dos metros y alcanzar las 1.800 botellas.
Además, la exposición de carruseles navideños también ha crecido, y estará abierta desde este viernes con los donativos que se recauden con destino a la Asociación Alzheimer Bierzo.
Valle Folgueral, que recibió el premio por su apuesta por su tierra “para desarrollar técnicas innovadoras que ponen a un berciano en León al mando de un proyecto universal como es el Instituto de Patología Compleja de la Columna que lleva su nombre”.
Así lo justificaba el patronato de la Fundación, que también señalaba que “en tiempos en los que el mercado mueve a los mejores profesionales del mundo a golpes de euros y petrodólares, es un orgullo para esta Fundación que un berciano compatibilice su pasión profesional con su defensa de su tierra, sirviendo de ejemplo y referencia a futuros emprendedores, iniciativas y proyectos. Así se hace León. Se hace Bierzo”.
Flor Bonet recordó en su intervención las ofertas millonarias que tuvo Valle Folgueral para que ese proyecto fuera incluso a Emiratos, y cómo él priorizó su tierra, por eso señaló que “es la hora de fidelizar a los buenos, para que no se nos vayan y ahonden aquí sus raíces e inicien la sinergia que traen los buenos cuando se juntan y que sigan engrandeciendo Ponferrada, El Bierzo, León... Por eso te damos este premio. No tanto para agradecerte… como para comprometerte”.
Valle Folgueral, por su parte, dijo que en El Bierzo había aprendido que “la riqueza no es sacar de la tierra lo que puedas, sino construir en ella”, y que al elegir situar en León su proyecto estaba devolviendo valor a su tierra.
Recordó que en el origen de todo estaba el “sudor de mis abuelos, que era real”, y que aunque ha ido lejos a formarse, su sentido de pertenencia “ha sido sólido, por eso cada logro que he conseguido era una llamada a volver a la tierra familiar”. Ahora espera contribuir a atraer talento en ese proceso de devolución de riqueza.
También tuvo Valle Folgueral palabras para José Luis Prada, de quien confesó sentirse rendido admirador por “soñar a lo grande” y por “tu actitud ante la vida”, alabando también lo que el Palacio de Canedo destila que es el esfuerzo paciente, a largo plazo, en tiempos en los que prima lo inmediato.
Prada agradeció las palabras del premiado, al tiempo que animaba a los casi trescientos asistentes al evento a que cada uno en lo suyo intentara aportar su granito de arena en sacar adelante “nuestra tierra, sin esperar a las administraciones, que no lo pueden hacer todo”.
Para ello, puso como ejemplo los incendios del último verano y la necesidad de anticiparse manteniendo limpia y productiva la tierra.
El arte de Ruballet y la música de Javier Arias pusieron color y sabor a una noche que terminó con un cóctel en la bodega del Palacio.
Ya es Navidad en el Palacio de Canedo. La visita a la casa de Prada a tope siempre merece la pena.