Sahagún vive su noche más pirata: emoción, linternas y acertijos en la VII Búsqueda del Tesoro

Cientos de participantes convirtieron el Barrio de San Juan en un tablero de aventuras al aire libre al caer la noche

La noche del 28 de agosto no fue una más en el calendario estival de Sahagún. A las 21:30 horas, decenas de linternas comenzaron a iluminar el Barrio de San Juan como luciérnagas movidas por un solo objetivo: encontrar el tesoro perdido. La VII Búsqueda del Tesoro, organizada por un pequeño grupo de voluntarios, volvió a llenar de vida y misterio las calles del barrio, en una cita ya clásica del verano sahagunense.

Desde mucho antes de la hora señalada, los nervios ya se palpaban en la calle Arturo García Rodríguez, punto de encuentro de esta aventura infantil. Allí se repartieron los equipos, formados cuidadosamente por edades similares para asegurar el equilibrio de fuerzas. Las normas eran claras: nada de cambios de grupo, solo valía la astucia, la rapidez y sobre todo... el trabajo en equipo.

A lo largo del recorrido, los participantes fueron descubriendo una serie de pistas que ponían a prueba tanto su ingenio como su orientación. Desde adivinanzas escondidas entre árboles hasta desafíos colaborativos en rincones inesperados, cada prueba superada los acercaba un poco más al tesoro. Desde pistas escondidas en piedras hasta buscar un trozo de papel en alguna de las tantas farolas del barrio, pusieron a prueba a los jóvenes piratas.

Al final del recorrido esperaba el ansiado “tesoro”, no en forma de oro ni joyas, sino en dulces para todos los participantes, aplausos y un diploma para los ganadores. “Lo importante no era ganar, era vivir la aventura”, comentaba Paco, organizador de la prueba. “Ver a los niños tan emocionados compensa cada minuto invertido.”