Ronda, Merlú y Tararú: el ancestral toque de Semana Santa que hermana a León, Zamora y Palencia

Imagen antigua de La Ronda del Dulce Nombre de Jesús Nazareno de León. / JHSLEON

Sin duda, uno de los momentos más esperados de la Semana Santa en León es la Ronda que cada noche de Jueves Santo realiza la Cofradía del Dulce Nombre y que cuenta con mención especial en la declaración de interés turístico internacional de la pasión leonesa. Esta singular llamada a los cofrades a participar de la procesión de Los Pasos, cuyo origen se pierde en el tiempo, cuenta con dos hermanas gemelas e igualmente ancestrales en Zamora y Palencia, conocidas como Merlú y Tararú, respectivamente.

Para muchos expertos, esta 'trinidad' arrastra una génesis común, aunque parece imposible de asegurarlo por la falta de fuentes sobre sus orígenes. Lo que es evidente es que los tres toques tradicionales cuentan un sinfín de elementos compartidos que sirven para hermanar a las tres ciudades vecinas.

En la Ronda leonesa, tres hermanos ataviados con esquila, clarín y tambor, "y enlutados en sus respectivas túnicas, recorrerán las angostas rúas legionenses entonando su ya célebre y lastimero: 'Levantaos hermanitos de Jesús, que ya es hora'", según explica la Cofradía del Dulce Nombre.

El Tararú, que consiste en tres toques, dos cortos más graves y uno muy largo, es patrimonio de varias cofradías de la ciudad, por lo que se repite durante varios días como inicio de diversas procesiones. También, a lo largo de algunos recorridos procesionales, el toque de tatarú se utiliza para subrayar algunos momentos especialmente emotivos, como el saludo a los pasos, el paso ante iglesias o la llegada a puntos emblemáticos.

Tararú es en Palencia sinónimo de Semana Santa y al igual que en León se conoce como 'papones' a los cofrades, en la ciudad castellana se habla de 'tararús' y una escultura en la entrada a la icónica plaza de plaza de San Pablo le rinde público homenaje todo el año.