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UPL ve “lamentable” el nuevo modelo de comedores escolares y exige a la Junta una solución inmediata

Apuntan que muchos alumnos regresan a casa sin comer por unos menús poco adaptados 

La procuradora en las Cortes de Castilla y León, Rosa María Quintanilla, y la secretaria de Educación de la Unión del Pueblo Leonés, Sheila Fernández, denunciaron hoy el “lamentable” servicio de los comedores escolares tras la aplicación del Real Decreto de Alimentación Escolar del 15 de abril, que obliga a introducir proteína vegetal en los menús y que ha provocado un aumento “constante” de las quejas y un “importante” desperdicio de alimentos.

Fernández explicó que desde la aplicación de la nueva normativa “las familias no han dejado de trasladar su malestar” al comprobar que muchos niños regresan a casa sin apenas haber comido, pese a que el comedor constituye un recurso imprescindible para facilitar la conciliación laboral y familiar. En este sentido, señaló que la situación responde a una responsabilidad compartida entre el Ministerio de Derechos Sociales, Consumo y Agenda 2023, por haber aprobado una norma “excesivamente rígida y alejada de la realidad” de los comedores, y la Junta de Castilla y León, por no supervisar adecuadamente el servicio peses a las continuas quejas, y la empresa adjudicataria, Serunión, por aplicar la normativa priorizando el ahorro frente a la calidad del menú.

El nuevo decreto, señalaron, pretende modificar los hábitos alimentarios infantiles sin un proceso previo ni criterios pedagógicos que faciliten la aceptación de los nuevos alimentos, a lo que se suma la situación de los niños de 0 a 3 años incorporados recientemente a los colegios públicos, que se ven obligados a ingerir el mismo menú que los mayores, ignorando las recomendaciones pediátricas sobre la introducción progresiva de alimentos y texturas en los primeros años de vida.

Quintanilla criticó especialmente la forma en que Serunión ejecuta el contrato de comedor escolar, elaborando menús que sustituyen la proteína animal por combinaciones poco equilibradas y alejadas de los hábitos alimentarios más habituales, con ejemplos como un primer plato de arroz seguido de un segundo de lentejas, o mezclas como garbanzos con maíz.

Además, lamentó que pese a que la propia normativa apuesta por favorecer los productos de proximidad, la empresa recurre a preparados industriales de soja texturizada mientras deja de lado alimentos de calidad como las legumbres de León. A su juicio, esta situación provoca un importante incremento de los desperdicios alimentarios porque muchos menús terminan directamente en la basura, contradiciendo la propia normativa que busca rescindir residuos.

Por todo ello UPL reclama a la Junta la apertura inmediata de un proceso de escucha a las familias y las Ampas para conocer de primera mano los problemas y exige una mayor fiscalización del contrato mediante inspecciones y auditorías que permitan comprobar la calidad real del servicio prestado, y si la adjudicataria no es capaz de ofrecer menús adecuados y aceptados por los escolares, estudiar la rescisión del contrato.

En último lugar reclama una aplicación más flexible del Real Decreto, adaptando los menús a criterios educativos y progresivos que faciliten la aceptación de los nuevos alimentos, así como una apuesta decidida por recetas elaboradas con productos de cercanía y de calidad, especialmente los producidos en la provincia de León.