San Benito no defrauda en Sahagún
Cerca de una centena de niños y niñas de todas las edades se juntaron en la tarde de ayer en el Barrio de San Benito para volver a dar vida al barrio monumental de Sahagún.
Desde las siete de la tarde, el barrio se convirtió en un hervidero de actividad. Los más pequeños fueron los primeros en tomar el protagonismo, participando en una animada sesión de juegos populares dirigidos por Paco, todo un referente local en este tipo de actividades. Carrera de sacos, sogatira y otros tantos de juegos tradicionales hicieron las delicias de los menores, que culminaron la experiencia con una merienda ofrecida por la organización.
A pocos metros, otro de los momentos más esperados del día iba tomando forma: el tradicional concurso de tortillas de patata. Con el requisito de que los ingredientes principales fuesen únicamente patata y huevo (con la posibilidad de añadir cebolla), los vecinos sacaron a relucir sus dotes culinarias en una competición que despertó tantos debates como aplausos. El jurado, compuesto por representantes del barrio, otorgó un primer premio de 30 euros y un segundo de 20 a las propuestas más sabrosas.
Pasadas las ocho de la tarde, con el ambiente ya caldeado, la música tomó el relevo gracias a la discoteca móvil Belissima, que convirtió la pista en una auténtica verbena al aire libre. Vecinos de todas las edades compartieron bailes, risas y bebidas en una barra gestionada por los propios organizadores, que se mantuvo activa hasta el final de la jornada.
Las fiestas de San Benito volvieron a demostrar que la identidad de un barrio se mantiene viva cuando se fomenta la participación y el encuentro. Y es que más allá de su valor patrimonial, San Benito sigue siendo un ejemplo de comunidad y vida en el corazón de la villa.