El Juez de Penas. La cuenta de Semana Santa de León que todo el mundo ve pero en la que nadie quiere salir
- Conocemos de cerca, o al menos todo lo que se puede, a la lupa que analiza y corrige todo lo que está mal en esta época tan especial para los leoneses
La voz del pueblo, referente a la Semana Santa de León. Así es como se presenta en su 'bio' de Instagram el azote de la Semana Santa leonesa: 'El Juez de Penas' @eljuezdepenas. Esa cuenta llevada por un leonés que reside fuera y permanece en el anonimato, pero que vive muy de cerca la época más tradicional de nuestra ciudad.

No a todos les cae bien, y a nadie le gusta salir en sus publicaciones, especialmente porque suele corregir lo que está mal y lo que necesita que se revise. En resumen, aquello que a muchas juntas y cofradías no les gusta escuchar. Sin embargo, reconoce que otros tanto le apoyan en la sombra, y no solo colaboradores, también altos cargos que nadie podría imaginarse. Secciones como el Trivial cofrade o los Carteles horribilis triunfan entre sus seguidores.
El objetivo del Juez de Penas es hacer pensar y reflexionar sobre aquello que se puede cambiar y mejorar. En definitiva, es la voz de quienes viven la Semana Santa, y de aquello que muchos piensan y comentan en conversaciones de barras de bar. Hoy conocemos a fondo al Juez de Penas.
- ¿Cómo se te ocurrió crear esta cuenta tan... particular?
La cuenta surge de una broma entre amigos, comenzando a subir publicaciones irónicas sobre la Semana Santa de León. Al principio no había ni cien seguidores, pero, poco a poco, ese número va creciendo y la gente se anima a interactuar y compartir sus opiniones. Se ha ido moldeando en función de lo que la gente demandaba. El objetivo siempre ha sido hacer pensar. Si les haces pensar y cuestionarse decisiones, se pueden cambiar las cosas. Antes nadie decía nada y campaban a sus anchas. Creo que es una cuenta incómoda pero necesaria.
- ¿Cuánto tiempo llevas dándole caña a la Semana Santa leonesa desde el anonimato?
Cuatro años, desde el 2022 y ya van pesando. Empezó siendo una cuenta desconocida, y ahora todo el mundo sabe que existe.

- Si tuvieras una varita mágica, ¿qué cambiarías o mejorarías de la Semana Santa de León?
Me cargaría Genarín, sometería a votación la existencia de la Junta Mayor, en sus estatutos viene reflejado que han de resolver conflictos entre cofradías, entre otras cosas. No es problema de quienes la integran, es un problema de base. Si algo no funciona debería cambiarse. Aprovecho para dar el pésame a la presidenta. Lo cortés no quita lo valiente.
También cuestionaría incorporaciones de imaginería a las cofradías; hemos hecho muchos pasos y mal, con el tiempo se ve que faltan braceros. El boom de los 90' pasará factura. Que en las juntas entre gente válida, no personas con apellido. Que se roten los cargos, no puede ser que haya gente enquistada durante años y que se considera imprescindible. Nadie lo es. Ahí comienza el ego.
- ¿Desde que empezaste con la cuenta, ¿cuál ha sido la situación más rara o surrealista que has vivido?
Amenazas personales, la gente no entiende que aquí se sube lo que opinan los papones y las paponas. Yo no tengo ningún problema personal con nadie, aunque he tenido que aprender a medir lo que se sube, ser termómetro del sentir general pero sin pasarse, y a veces no se ha hecho bien. Algunos tienen la piel muy fina, pero es cierto que también pido disculpas por algunas cuestiones que no procedían. Eran opiniones externas, no mías. Me han amenazado con darme palizas, en algunos casos hasta puedo entender el enfado, pero alguno se sorprendería de la clase de personas que ostentan cargos en su cofradía.

- ¿Con qué eres más crítico?
Con la gestión de algunas Juntas de Gobierno. Creo que deben hacer más autocrítica y aprender a soltar la vara cuando no se hacen las cosas bien, no cuando toca. Eso casi nunca sucede.
También se critica en las procesiones la falta de compostura de los hermanos, el irse de cañas o de fiesta con la túnica, o sacar al perro. Es una lástima la de enfrentamientos que hay por opinar diferente. Son sectarios y no se dan cuenta de que es una tontería llevarse mal, que en vez de perseguir al que dice tal comentario, sería mejor intentar cambiar lo que haga falta y engrandecer la cofradía. Van de cristianos ejemplares y tienen muchos pecados capitales. ¿De qué sirve ponerte la túnica si luego eres mala persona? Lo demás surge de las personas colaboradoras que mandan diferentes cuestiones.

- ¿Tienes alguna cofradía favorita, o todas reciben tu "justicia" por igual?
La Redención, pero ha salido lo del mural y he subido las opiniones de la gente. Dicen que de la mía no pongo nada... ahí lo tienen. Han podido expresarse con total libertad, como con las demás.

- ¿Cuál era tu intención inicial al abrir este perfil?
La crítica constructiva, pero es sumamente difícil conseguirlo. Cada vez que se comenta algo de alguna cofradía, comienza el malestar. No falla. Es complicado que ellos separen el tema personal, de la critica que se hace a su labor como seise por ejemplo. Aquí no se juzgan personas, se critica la labor en el cargo y eso a día de hoy siguen sin entenderlo. Todos criticamos a los políticos, por ejemplo, ¿son intocables las cofradías?

- Después de todo este tiempo, ¿qué balance haces de tu experiencia como Juez de Penas? ¿Te arrepientes de algo?
En algunas ocasiones los comentarios han sido fuertes y debería haberlos omitido. No vale todo, y por ello se han pedido disculpas antes. Creo que es necesaria la critica a las cofradías, todo siempre es mejorable. Hay colaboradores y personas fieles que año tras año aportan, y con los que se pasan muy buenos ratos comentando. Son ya parte de esto. Es absurdo pensar que tirar una cuenta de IG va a solucionar el problema. Deberían mirar más para sí mismos.
El balance creo que es bueno, la gente sigue colaborando y se han conseguido cosas a base de insistir mucho. Nos reímos mucho que también es necesario
- ¿Cuéntanos alguna anécdota o curiosidad que te haya pasado en este tiempo?
Digamos que el Juez de Penas es ya un personaje por todos conocido que desata pasiones, para mal pero también para bien... Dejémoslo ahí. He conocido personas que valen mucho mucho la pena.
Como curiosidad, hay también altos cargos que colaboran y hablan periódicamente. Gente importante que en la retaguardia vigilan la Semana Santa. También ha habido personas que pensaban que era un juez real y pedían asesoramiento en cuestiones civiles. Se guardan confesiones que nunca se publicarán, la gente confía en el juez y es recíproco.

- La gente de Semana Santa parece tomarse todo muy a pecho. ¿Qué opinas de esa actitud tan... digamos, "sensible"?
Es ilógico enfadarte porque te digan que no haces las cosas bien. Lo inteligente sería tomar esa información e intentar mejorar. Las cofradías las hacen las personas, todas, no solo los que mandan. Hay mucho ego en las varas y está claro que no todos se atreven a hablar en juntas generales por represalias. Es una tristeza la democracia que pregonan, no es real. Por eso existe la cuenta de 'El Juez de penas'. Si los papones pudieran hablar con libertad, decir lo que piensan y no pasara nada, otro gallo cantaría. No es el caso.
- En el fondo te gusta y vives la Semana Santa. Se nota que criticas con conocimiento de causa
Me gusta pero no la vivo con tanta intensidad, al vivir fuera estás más apartado. Eso no quita para que se siga intentando alegrar la cuaresma a los papones y la Semana Santa. Este año pinta feo, esperemos que alguna libre y se pueda salir.
Recibí mucho cariño con la vuelta, creo que el éxito radica en que la gente sabe que habla y se le va contestar. Se va a poner lo que ellos dicen. Esta cuenta la hacemos todos y yo he aprendido de manera exagerada gracias a ellos.
- Y la pregunta del millón: ¿quién se esconde detrás de la máscara del Juez de Penas?
Un papón joven que tenía ganas de intentar cambiar las cosas, rodeado de colaboradores extraordinarios y de la gente de León que entre todos son los que dan contenido a la cuenta. Nadie quiere perdérselo.