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SANIDAD

El Hospital San Juan de Dios de León impulsa una nueva Unidad de Suelo Pélvico multidisciplinar

Liderada por la doctora Sara Álvarez Sánchez, especialista en Ginecología y Obstetricia
El Hospital San Juan de Dios de León impulsa una Unidad de Suelo Pélvico, liderado por la doctora Sara Álvarez Sánchez 
El Hospital San Juan de Dios de León impulsa una Unidad de Suelo Pélvico, liderado por la doctora Sara Álvarez Sánchez 

El Hospital San Juan de Dios de León ha puesto en marcha una nueva Unidad de Suelo Pélvico con el objetivo de mejorar la atención a las mujeres que padecen patologías relacionadas con esta área, muchas de ellas infradiagnosticadas y aún rodeadas de tabú.

El proyecto está liderado por la doctora Sara Álvarez Sánchez, especialista en Ginecología y Obstetricia con formación en cirugía mínimamente invasiva, reproducción asistida y patología oncológica, que se ha incorporado recientemente al cuadro médico del centro para reforzar un servicio en el que también trabaja el doctor Ángel Lamoca Martín, experto en ecografía 3D/4D para la detección precoz de malformaciones o defectos genéticos fetales.

La nueva unidad nace con vocación de ofrecer un abordaje integral gracias a un equipo multidisciplinar formado por profesionales de Ginecología, Fisioterapia y Rehabilitación, al que se sumarán especialistas en Urología y Cirugía general y del Aparato Digestivo en función de las necesidades de cada caso. “Es fundamental prestar una mejor atención asistencial y ofrecer un enfoque global que permita adaptar el tratamiento a cada paciente”, explica la doctora Álvarez.

Actuaciones

La Unidad de Suelo Pélvico atenderá a mujeres con síntomas como incontinencia urinaria, prolapsos (sensación de bulto), dolor pélvico crónico o secuelas tras el parto, problemas que pueden tener un impacto significativo en su vida diaria.

La alteración del suelo pélvico es un problema frecuente en la mujer, especialmente tras dar a luz. Aunque en muchos casos se trata de una situación transitoria, en otros puede agravarse con el paso del tiempo y derivar en afecciones como la incontinencia urinaria, el prolapso uterino o determinadas disfunciones sexuales, que comprometen de forma significativa la calidad de vida de quienes las padecen.

El suelo pélvico está formado por un conjunto de músculos y ligamentos que actúan como una red de soporte en la parte inferior de la pelvis, sosteniendo órganos como la vejiga, el útero o el recto. Cuando esta estructura se debilita o se daña, pueden aparecer señales que, pese a su alta prevalencia, a menudo se ocultan o se normalizan.

Según señala la experta, estos son especialmente frecuentes a partir de la menopausia, aunque pueden aparecer en otras etapas: “Son síntomas que a menudo se viven con vergüenza y se esconden, pero no deben considerarse algo inevitable porque en la mayoría de los casos tienen solución”. La doctora incide en la importancia de consultar: “Ante la duda hay que acudir al especialista. Hay factores modificables y tratamientos que pueden cambiar notablemente la situación sin necesidad de cirugía”. 

La unidad ofrecerá un abordaje escalonado, que irá desde tratamientos conservadores hasta intervenciones quirúrgicas en función del diagnóstico y cuando sea necesario recurrir a la cirugía, el Hospital priorizará las técnicas mínimamente invasivas.