Aumentan las denuncias por un brote de sarna en la cárcel de Mansilla de las Mulas
- El Colectivo para la Defensa de los Derechos Humanos en las Cárceles (CDHC) recoge firmas ante una situación que afecta a decenas de internos
Familiares de reclusos de la cárcel de Mansilla de las Mulas, en León, han denunciado la existencia de un grave brote de sarna que, según su testimonio, "la dirección del centro penitenciario está ocultando". El Colectivo para la Defensa de los Derechos Humanos en las Cárceles (CDHC) ha recogido estas denuncias y afirma que la situación "ha empeorado durante meses, afectando a decenas de internos".
Desde hace tiempo, ya había quejas por una plaga de chinches y, más recientemente, los presos comenzaron a mostrar picores y erupciones en la piel. Según el CDHC, los servicios médicos y la dirección de la prisión "no han tomado medidas básicas de higiene" para controlar la propagación de la enfermedad, como el cambio de colchones, ropa de cama, toallas y vestimenta personal.
Falta de recursos y riesgo de contagio
La situación se ve agravada por varios factores, según el colectivo. Muchos reclusos no pueden permitirse recibir ropa limpia de sus familiares por motivos económicos. Además, en la lavandería del centro, la ropa de los presos afectados se mezcla con la de los demás, "lo que contribuye a la rápida expansión del brote".
El CDHC también denuncia que "los presos que se han atrevido a quejarse han sido castigados". El colectivo ha exigido a la dirección de la cárcel y al Servicio Territorial de Sanidad de León que se tomen "medidas inmediatas, incluyendo el tratamiento de los afectados por especialistas y la implementación de protocolos de higiene para erradicar la plaga". Advierten que si no se actúa a tiempo, "la sarna puede provocar graves secuelas e incluso la muerte".
Abandono sanitario en las prisiones
El CDHC aprovecha para señalar el "abandono sanitario generalizado" que, según ellos, sufren las personas encarceladas en España. Afirman que la atención médica es "insuficiente", y en muchos casos, "inexistente, inadecuada y vejatoria", citando como ejemplo el hecho de que los reclusos están acompañados por guardias en las consultas médicas. El colectivo recalca que la "desesperación causada por el insoportable picor y el trato humillante podría llevar a los internos a situaciones límite, de las cuales responsabilizan a quienes no han hecho nada para evitar esta crisis".