Caboalles de Abajo despide a Anilson Soares entre lluvia y memoria minera
Bajo una lluvia fina y un silencio denso, Caboalles de Abajo despidió este domingo a Anilson Soares de Brito, el minero caboverdiano de 42 años fallecido el viernes en el derrumbe de la mina de Cangas del Narcea. La iglesia parroquial y la plaza se llenaron de familiares, amigos y vecinos para acompañar a su viuda, Lucía Cosmen, y a los dos hijos del matrimonio en un funeral que volvió a abrir la herida minera de la comarca.
Abrazo institucional en Caboalles de Abajo
Al funeral asistieron el presidente de la Junta de Castilla y León, Alfonso Fernández Mañueco, y el presidente del Principado de Asturias, Adrián Barbón, que se fundieron en un abrazo a las puertas del templo antes de trasladar su pésame a la familia. Junto a ellos se dieron cita el delegado del Gobierno en Castilla y León, Nicanor Sen, el consejero de Medio Ambiente, Vivienda y Ordenación del Territorio, Juan Carlos Suárez-Quiñones, el presidente de la Diputación de León, Gerardo Álvarez Courel, el alcalde de Villablino, Mario Rivas, el secretario general del PSOECyL, Carlos Martínez, y otras autoridades y representantes del mundo sindical y municipal. Al término de la ceremonia, Fernández Mañueco quiso trasladar en persona su «cariño y consuelo» a la familia y allegados de Anilso y recordó que «tanto Asturias como Castilla y León estamos hoy de luto» según informó ICAL.
La emoción se hizo visible en cada gesto: los rostros desencajados de los allegados ante las coronas, el féretro avanzando despacio entre paraguas negros y aplausos contenidos. Muchos recordaban que la familia de Anilson ya perdió a otro hijo en el pozo Calderón en 2007 y que Laciana viene de despedir, en marzo, a los cinco mineros fallecidos en Cerredo en un año que la comarca siente como interminable.
El nombre de Anilson se suma a una lista demasiado larga de hombres que dejaron su vida bajo tierra para sostener un mundo que, al menos aquí arriba, no les olvida.
