Dámaso Merino se vuelve a abrir al paso de peatones

La situación en la calle Dámaso Merino parece ver la luz. Después del derrumbe parcial del palacete en ruinas que se encuentra en dicha vía peatonal, todavía ayer la calle seguía cerrada al público por seguridad. Este Sábado de Dolores por fin se ha reabierto al paso de peatones, lo que supone un desahogo en una vía que comunica el barrio Romántico con la catedral de León, y que durante estos días de procesiones supone un alivio para quienes quieren rodear la calle Ancha.

En lo que respecta a la reconstrucción parcial, se han ejecutado labores de consolidación en una sección de la estructura que se derrumbó el pasado 15 de marzo, sin embargo no constituye una reforma integral que puede garantizar la seguridad.


