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Espectacular operación policial para recuperar una corona visigoda del siglo VI y otros objetos arqueológicos (FOTOS)

  • Hay siete detenidos tras el expolio de yacimientos de León y Valladolid
  • La Policía Nacional también ha logrado recuperar 6.000 monedas de plata, 21 áureos de época romana y un millar de objetos arqueológicos: monedas de diferentes épocas y materiales, fíbulas, puntas de lanza, anillos y piezas de cerámica

Agentes de la Policía Nacional han recuperado en la provincia de León una corona votiva visigoda del siglo VI d.C., monedas de plata,  áureos de época moderna y otros objetos arqueológicos de gran valor histórico.

Hay siete detenidos en la provincia de León como presuntos responsables de los delitos de pertenencia a grupo criminal, contra el patrimonio histórico, blanqueo de capitales y hurto agravado.

El grupo criminal detenido había utilizado varios detectores de metales, uno de ellos con capacidad para alcanzar una profundidad extrema, así como útiles para la extracción de los objetos.

Tras limpiarlas y catalogarlas, ofrecían las piezas en páginas de compraventa, grupos privados de redes sociales. Incluso recibían en su propio domicilio a compradores de toda España.

Las piezas arqueológicas serán depositadas en el museo que determine la Junta de Castilla y León para su estudio, análisis y su posterior informe técnico que ordene la autoridad judicial.

Este grupo criminal, implicado en el expolio de varios yacimientos de León y Valladolid, utilizó detectores de metales, uno de ellos muy sofisticado que permitía alcanzar gran profundidad en el terreno.

La investigación se inició en el mes de enero, cuando los agentes detectaron que en un evento numismático celebrado en Andalucía un varón ofrecía discretamente varias monedas de oro, plata y piezas de oro de un tesoro visigodo único por los que pedía mucho dinero.

Avanzadas las pesquisas, descubrieron que podría existir un grupo criminal dedicándose a la venta de estos efectos de gran valor histórico de manera ilegal.

Una vez identificaron el lugar donde podría haberse expoliado la corona visigoda, pudieron dar con la ubicación exacta: un yacimiento arqueológico catalogado por la Junta de Castilla y León en la provincia de Valladolid.

Los autores utilizaron herramientas muy sofisticadas, como un detector de metales con capacidad para alcanzar una profundidad extrema utilizando multifrecuencias, ofreciendo una detección más completa y versátil.

También emplearon otros útiles más rudimentarios, como palas y picos para la extracción de los objetos arqueológicos.

Posteriormente, a estas personas se las pudo relacionar con el expolio de un yacimiento en la provincia de León, del que extrajeron miles de monedas de plata y también monedas de oro de época romana de gran valor.

Tras hacerse con las piezas, las limpiaban y las catalogaban en función de su estado y calidad, para posteriormente ponerlas a la venta en plataformas de compraventa o grupos privados en redes sociales.

Los investigadores pudieron comprobar que estaban organizados y conocían perfectamente los yacimientos. Además, buscaban la forma más segura de acceso  para no ser detectados.

Los vehículos que utilizaban los ocultaban a distancia e iban andando hasta el lugar para dificultar cualquier investigación policial.

En algunos casos, uno de los detenidos conducía el coche hasta el yacimiento dejando allí a los demás miembros del grupo para volver posteriormente a recogerlos, una vez que avisaban de que habían finalizado.

Identificados todos los integrantes de este entramado criminal, se estableció un dispositivo el día 2 de diciembre: 9 entradas y registros simultáneos en la provincia de León.

Se intervino parte de una corona de visigoda de oro, alrededor de 6.000 monedas de plata -denarios y antoninianos-, 21 áureos, aproximadamente 1.000 objetos arqueológicos, en su mayoría monedas de diferentes épocas y materiales -fíbulas, puntas de lanza, anillos, piezas de cerámica-.

También se incautaron dispositivos electrónicos, diversa documentación, 9 detectores de metales, tres vehículos de alta gama y casi 50.000 euros.

Los investigadores estiman que el beneficio obtenido con la venta de estos objetos arqueológicos hubiese superado el millón de euros.