El Castro de los Judíos oculta un pasado mucho más antiguo de lo que se creía
El Castro de los Judíos de Puente Castro sigue desvelando los secretos mejor guardados de la historia leonesa. Una nueva campaña de excavaciones, dirigida por la Universidad de León (ULE), ha confirmado oficialmente que el enclave estuvo habitado durante la época prerromana, mucho antes de que la comunidad judía se estableciera en la zona durante la Edad Media.
Así lo ha anunciado la profesora de la ULE, Raquel Martínez, durante la presentación de los nuevos trabajos arqueológicos. Las sospechas que los investigadores albergaban tras campañas anteriores han quedado respaldadas por la ciencia: las pruebas de carbono 14 realizadas a restos de fauna hallados en el yacimiento, junto con fragmentos de cerámica de la Edad del Hierro, corroboran de forma incontestable esta ocupación previa.
«Teníamos indicios por los materiales e infraestructuras que aparecieron. Con las dataciones de radiocarbono hemos confirmado que, al menos antes de la llegada de los judíos, existió una ocupación previa en el lugar», explicó Martínez.
Una radiografía de la vida cotidiana
La nueva fase de la excavación se centrará en tres sectores clave con el objetivo de profundizar en las distintas etapas de ocupación del asentamiento. Los arqueólogos buscan reconstruir el sistema constructivo, la organización de los espacios y las actividades cotidianas de sus antiguos habitantes, incluyendo la artesanía desarrollada por las mujeres de la época.
Además de su relevancia científica, la iniciativa destaca por su vertiente formativa. El yacimiento se ha convertido en un auténtico aula al aire libre que acoge a estudiantes e investigadores de la Universidad de León, así como de las universidades Complutense, Alcalá, Santiago de Compostela y de centros internacionales.
Compromiso institucional a largo plazo
El proyecto cuenta con el respaldo económico y logístico del Ayuntamiento de León. La concejala de Acción y Promoción Cultural, Elena Aguado, recordó que el convenio de colaboración entre la institución municipal y la universidad, iniciado en 2020 y renovado en 2024, garantiza la financiación de los trabajos hasta el año 2028.
Aguado subrayó la trascendencia de esta labor para reconstruir un capítulo crucial del legado leonés del que apenas existe documentación escrita: «Es una parte fundamental de nuestra historia que solo podemos descubrir a través de un trabajo arqueológico riguroso».