El proyecto “Mi Casa, Mi Comunidad” desborda sus previsiones y atiende a 235 mayores en Camponaraya y Cabañas Raras
El medio rural del Bierzo demuestra la necesidad acuciante de servicios de proximidad para la tercera edad. El proyecto “Mi Casa, Mi Comunidad”, impulsado por la Asociación de Familiares de Enfermos de Alzhéimer del Bierzo (AFA Bierzo) y financiado por la Fundación "la Caixa", ha superado con creces todas las expectativas. Diseñado inicialmente para atender a un centenar de usuarios, el programa ya beneficia a 235 personas mayores en los municipios de Camponaraya y Cabañas Raras, más del doble de lo previsto.
Para conocer de primera mano el impacto social de esta iniciativa, una comitiva de responsables institucionales ha visitado este lunes las instalaciones en Camponaraya. El encuentro ha contado con la participación de Rosana Cano García, delegada de la Fundación "la Caixa" en Castilla y León; Eduardo Morán Pacios, alcalde de Camponaraya; Cristina Pérez Torres, concejala de la localidad; así como Ana Pilar Rodríguez y Elena Alfonso, directora y responsable de Proyectos de AFA Bierzo, respectivamente.
Respuestas a los retos del medio rural
El programa nació al amparo de la Convocatoria de Proyectos Sociales Castilla y León 2025 de la Fundación "la Caixa". Su meta principal es dar una respuesta integral a los grandes desafíos demográficos de las zonas rurales: el envejecimiento poblacional, la dispersión geográfica y la soledad no deseada.
Bajo un enfoque centrado en la dignidad y la autonomía de la persona, “Mi Casa, Mi Comunidad” busca que los mayores puedan seguir residiendo en sus propios hogares de forma segura, evitando o retrasando el desarraigo y el ingreso en centros residenciales.
El proyecto ha duplicado con creces su previsión inicial de 100 usuarios, alcanzando los 235 beneficiarios actuales en la comarca.
Servicios especializados a la puerta de casa
La clave del éxito y de la alta demanda del proyecto radica en su cartera de servicios, que combina la atención individualizada a domicilio con actividades que fomentan la socialización colectiva. Entre las prestaciones que reciben los participantes destacan los servicios de podología, atención sanitaria y rehabilitación funcional, el envejecimiento activo con talleres de actividad física y estimulación cognitiva; y la inclusión social, mediante animación sociocultural y orientación en el propio domicilio para fortalecer los vínculos vecinales.
La consolidación de este modelo de intervención no habría sido posible sin el tejido asociativo y el respaldo institucional. El proyecto se ejecuta en estrecha colaboración con los ayuntamientos de Camponaraya y Cabañas Raras, y se apoya en una red coordinada de profesionales, equipos de voluntariado y recursos comunitarios locales.
La visita de hoy ha ratificado que “Mi Casa, Mi Comunidad” no solo ofrece cuidados asistenciales, sino que se erige como un referente de cohesión e inclusión social, demostrando que es posible fijar población protegiendo y empoderando a los más mayores en su propio entorno habitual.