El padre de la ponferradina María, asesinada en Camponaraya, se personará como acusación particular
El padre de la ponferradina María S.O., asesinada en Camponaraya el 30 de junio a los 34 años, se personará como acusación particular en la causa contra su presunto asesino, otro berciano, Francisco Javier C.A., de 65 años y en la prisión de Mansilla de las Mulas desde hace cuatro semanas. La jueza que instruye el caso (número 3 de Ponferrada) considera que, de forma indiciaria, el crimen parece enmarcarse en el delito de asesinato: agresión mortal sin posibilidad de defensa.
La instrucción del caso continúa. La investigación recoge que la mujer asesinada pidió ayuda por teléfono "porque estaba siendo agredida". María llamó aquella tarde a Emergencias 112 y relató que tenía un golpe sangrante en la cabeza y que había logrado escapar de su agresor y encerrarse en una habitación. La llamada fue larga, la mujer no colgó.
Las fuerzas de seguridad alertadas por el 112 tardaron horas en localizar la vivienda desde la que llamaba la víctima, una localización sobre la que no supo dar más pistas. Costó encontrarla: está situada en el Camino de las Chanas de Camponaraya, una zona apartada del centro de Camponaraya.
Cuando llegó la Guardia Civil al escenario del crimen, la mujer estaba muerta. Un hombre estaba sentado sobre una cama. Confesó la autoría de la muerte violenta de María. Relató que ella "se puso muy violenta y le había agredido", que discutieron y que ella lo atacó con un cuchillo.
El hombre, Francisco Javier C.A., jubilado minero de 65 años, tenía numerosas heridas en el cuerpo. Según su declaración, "causadas por ella". Su víctima yacía muerta y un con machete incrustado en la cabeza. Tenía más lesiones.
La sección de instrucción 3 de Ponferrada ordenó el jueves 2 de julio, dos días después del crimen, la prisión provisional, comunicada y sin fianza para F.J.C.A, que un día después ingresó en la cárcel de Villahierro, en Mansilla de las Mulas, León.
Aclaraciones del padre de la víctima
Desolado por la muerte violenta de su hija, Salvador S.G. ha pedido aclarar algunos "aspectos inexactos" reflejados en algunos testimonios que recogía un reportaje publicado en León24horas sobre el crimen de María S.O., y desea puntualizar los siguientes aspectos, que reproducimos literalmente:
- Que María estuvo siempre acompañada y atendida por sus padres hasta que, voluntariamente, decidió marcharse del domicilio familiar.
- Que sus padres se preocuparon de forma constante por su situación personal y de salud, y que gracias a la insistencia y gestiones familiares María llegó a ingresar hasta en tres centros de rehabilitación, si bien abandonó voluntariamente todos ellos.
- Que durante el tiempo en que María estuvo en prisión, su padre la visitó de forma constante y mantuvo su apoyo hacia ella.
- Que el padre llegó en alguna ocasión a dejar o modificar su trabajo para poder atender a su hija y ocuparse de sus necesidades.
- Que, pese a las dificultades derivadas de la situación personal de María, su padre siempre se preocupó por ella, se interesó por su estado y trató de ayudarla dentro de sus posibilidades.